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lunes, 25 de mayo de 2015

Jaime Maussán y el supuesto extraterrestre de Roswell

VENDIENDO GATO POR LIEBRE

EL TRUCO DE HACER PASAR EL ESQUELETO
DE UN NIÑO POR EL DE UN ALIENÍGENA

por Horacio Velmont






Ovni hitler borrar



La verdad sobre el Incidente Roswell
http://gruporuanel.blogspot.com.ar/2015/04/la-verdad-sobre-el-incidente-roswell.html

Como no es mi intención  crear ninguna expectativa sobre el Incidente Roswell, máxime que ya he hablado hasta por los codos de él, reiteraré desde el vamos que el aparato caído en este lugar era un avión magnetodinámico alemán, siendo tripulado por pilotos de la misma nacionalidad, de los cuales solo uno sobrevivió.

Como los Estados Unidos querían ocultar este hecho utilizaron métodos de desinformación haciéndoles creer a los ingenuos ufólogos que lo que estaban ocultando era la caída de una nave extraterrestre. Bastante maquiavélico el asunto, ¿no?

Esto ya está diciendo a las claras que la exposición de un esqueleto que hizo Jaime Mausán en “Be Witness” no puede pertenecer a ningún alienígena porque en Roswell no cayó ninguna nave extraterrestre.

Por lo demás, ya se descubrió esta circunstancia porque se logró descifrar la leyenda del cartel que detallaba de qué se trataba el mencionado esqueleto: “MUMMIFIED BODY OF TWO YEAR OLD BOY” (cuerpo momificado de un niño de 2 años).

Seguidamente transcribiré una nota que, de las muchas que hay en la Red y han puesto al descubierto el fraude, me parece una de las más ilustrativas.

Epic Fail de Jaime Mausán y su alienígena de Roswell
16/5/2015. Noticia ampliada.



Por un módico precio entre 18 y 77€, el pasado día 5 de mayo unos 6.500 mexicanos pudieron asistir a una conferencia organizada por Jaime Mausán en el Auditorio Nacional del Distrito Federal. En el evento, llamado believe WITNESS y anunciado con gran bombo en el mundo de la farándula del misterio, se iban a presentar al público las primeras fotografías auténticas de uno de los extraterrestres que en 1947 presuntamente sufrieron un accidente en Roswell.

Precisamente se cumplen ahora 20 años desde que Ray Santilly, otro erudito del mismo calado que Maussán, presentase al mundo el video de la autopsia a un alien. Finalmente se aclaró que el cadáver era enrealidad una figura de goma, hecha tomando como molde al hijo de 10 años de Spyros Melaris, director de la película, y rellenado con productos de casquería comprados en un mercado cercano. Aquello le sirvió a Santilly para ganar una buena suma de dinero, cosa que no ocurrirá con Jaime, cuyos ingresos por este evento habrán dado a duras penas para cubrir los gastos y pagar a los ponentes que vinieron invitados.

La evidencia presentada en be WITNESS fue una diapositiva recuperada en una casa de Arizona, antigua propiedad de una mujer llamada Hilda Blair, y que habría sido tomada ente 1947 y 1949. Hilda fue una de las primeras mujeres piloto de la Fuerza Aérea estadounidense, no tuvo hijos y murió en la década de los 90. La fotografía, de muy mala resolución es esta:



alien

En ella puede verse un cuerpo desnudo y momificado, colocado encima de un lienzo y detrás de una vitrina. Puede verse también a una mujer detrás del cuerpo observándolo. A ambos lados de la vitrina hay sendas placas con una leyenda. A cualquier persona normal que viese esta imagen, lo primero que pensaría es que se trata de la momia egipcia de un niño expuesta en un museo. Pero Mausán no es una persona normal, es un avezado investigador del fenómeno OVNI, y por lo tanto, lo primero que pensó es que se trataba del famoso extraterrestre accidentado en Roswell. Claro, al resto de humanos no se nos habría ocurrido nunca una explicación tan fundamentada.

Utilizando como base esta fotografía, montó un show con reconstrucciones artísticas de cómo podría haber sido el presunto alien en vida, e incluso mostró una animación proyectada a modo de holograma en el escenario.


cabezon

Pero ayer el sitio web Blue Blurry Lines publicó un artículo en el que por medio de filtros gráficos han podido mejorar la definición de los caracteres que aparecían en el cartel de la vitrina, haciendo legible lo allí escrito.


 “MUMMIFIED BODY OF TWO YEAR OLD BOY”
(Cuerpo momificado de un niño de 2 años)

Vaya, le ha durado el misterio a Mausán sólo 3 días. ¿Y ahora qué hará? ¿Le devolverá el dinero a los asistentes? Y si es así, ¿con qué dinero cubrirá los gastos y pagará por ejemplo al reputadísimo ex ministro de defensa de Canadá Thedore Hellyer, o el forense José de Jesús Zalce Benítez, que afirmó categóricamente que el ser no era humano?

 Sobre esto no hay más que decir, salvo que se trata de una mancha más para Jaime Massán, que da más que pensar que es un desinformador (similar a Zacharie Sitchin y los extraterrestres del planeta Nibiru, supuestamente creadores de la raza humana) que un verdadero informador.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
BeWITNESS – Resolviendo el misterio: ¿BODY OF TWO YEARS OLD BOY?
La verdad sobre los Ovnis

miércoles, 13 de mayo de 2015

Psicotrónica y Visitantes de Dormitorio

NO TODAS SON VISITAS REALES

por Horacio Velmont







Seríamos necios si negáramos que los visitantes de dormitorio existen como hechos reales, aunque no necesariamente extraterrestres, pero lo que queremos dejar sentado aquí es que la mayoría solo son alucinaciones producidas artificialmente.


Debemos aceptar, para comprender estos “fenómenos”, no sé si llamarlos así, que existe un Poder Oculto que maneja a la humanidad como si fuera un rebaño, obviamente para sus propios fines, y para colmo utilizando tecnologías de avanzada que el público desconoce. Este desconocimiento facilita el engaño.






Cuando hablo de tecnología, en este caso me estoy refiriendo a la Psicotrónica, con la cual la telepatía humana -que sí existe- puede multiplicarse asombrosamente y mediante ella alterar la mente de las personas para hacerles creer, ver o pensar cualquier cosa. Sí, incluso que están siendo visitados por extraterrestres.



Quien mejor ha revelado los secretos del poder psicotrónico ha sido Gabriel Silva, por lo que nada mejor que transcribir aquí sus explicaciones.

Lo más interesante, y que precisamente demuestra el poder maléfico de esta tecnología, es que el propio Gabriel Silva fue utilizado como Conejillo de Indias por sus propios compañeros y de verdad creyó que fue real la experiencia, costándole mucho trabajo asimilar la idea de que todo fue un engaño y lo sucedido solo ocurrió en su mente.


PSICOTRÓNICA: LA PEOR ARMA DE LA GUERRA KAMAMANÁSICA
Parte I
ESPIONAJE ASTRAL, MANIPULACIÓN PSÍQUICA, SUPUESTAS ABDUCCIONES, HISTERIAS COLECTIVAS, ESTUPIDIZACIÓN DE MASAS, FENÓMENOS PARANORMALES DE DIFERENTES ORÍGENES Y ETIOLOGÍAS…

Han pasado veinte años y ya no existen los estamentos que me ligaban a secreto jurídica, ética y fácticamente, así que contaré -por fin- sobre los experimentos de psicotrónica (después de la investigación piramidal, el más importante en el que he trabajado en grupo). Aún así omitiré datos que puedan revelar identidades o comprometer a personas de las cuales no tengo su consentimiento para esta revelación. Por mi parte, estoy harto de callar cosas, a veces por precaución personal, otras por secreto impuesto, pero veo que lo peor que hay en estos tiempos, es la desinformación y confusión sobre temas que atañen a todos, tengan o no consciencia de lo que ocurre.

Éramos, en principio, amigos reunidos sin nuestro conocimiento de que las cosas no eran «casuales», con las mismas inquietudes y diversos conocimientos. Juan y yo, bastante formados en parapsicología científica; Alberto es ingeniero técnico en electrónica y radioaficionado por herencia (hijo y nieto de radioaficionados), que en ese tiempo tenía casi 50 años. Otro, militar de carrera, Mayor, con cultura general muy amplia y algunos conocimientos de psicología social y guerra psicológica. Pedro era informático, agente de inteligencia militar y se incorporó porque necesitábamos un experto en electrónica e informática, arreglaba todo tipo de aparatos de medicina nuclear y ordenadores, que en aquellos años funcionaban con tarjetas y los más modernos con fósforo amarillo. Estos últimos no estaban en el mercado, sino que los tenían las F.F.A.A.

El equipo fue reunido por el Coronel Aldo, por orden del Estado Mayor Conjunto.

Todos teníamos alguna base teórica de psicotrónica, los modos de aplicación y referencias históricas, como la guerra de Vietnam y algunas avanzadillas experimentales de USA, sobre poblaciones latinoamericanas, especialmente con aparentes fines comerciales. En principio, el grupo no parecía oficial, pues nos reuníamos dos o tres veces por semana para conversar el asunto y analizar las posibilidades de hacer cosas en un orden que el Mayor iba planteando. Yo había sido contratado por el ejército con la aparente misión de evaluar las capacidades psicológicas de oficiales y suboficiales (y con una tapadera de jardinero), pero tampoco sabía que el verdadero propósito era formar parte de ese equipo, destinado a estudiar, desarrollar y experimentar con armas psicotrónicas. Había estudiado en el Panamerican Parapsicology Institute of Canadá, donde además de la licenciatura en psicología se daba la primera licenciatura en parapsicología. Aunque tenía mis títulos «ad referendum» en mi país, el interés estaba en que la inteligencia militar sabía que ese instituto, con una tapadera oficial canadiense, preparaba psíquicos para experimentos al servicio de USA.

Estaba terriblemente ansioso -más que los demás- por pasar a la práctica, así que «pisando el palito» propuse que intentáramos construir un psicotrón, porque no tenía ganas de perder el tiempo en charlas infértiles. Como en realidad el sentimiento de los demás era idéntico, comenzamos esa misma semana con un diseño teórico de un psicotrón. Pero nos faltaban elementos o eslabones en la cadena de aplicación práctica: No sabíamos cómo controlar o estar seguros de estar en estado alfa o cómo entrenarnos para ello de modo fiable, y no teníamos idea de cómo convertir una onda cerebral en una onda de radio que se pudiera emitir con efecto sobre otros cerebros. Lo había estudiado en la teoría, pero la práctica planteaba problemas que se fueron resolviendo rápidamente, gracias a la perfecta composición del equipo humano.

Nuestro Mayor y jefe del equipo consiguió lo que nos faltaba: Un médico; Pablo es neurocirujano y psiquiatra. Después de unas cuantas reuniones estuvo listo el psicotrón teórico y más o menos diseñado el método de entrenamiento. El aparaterío práctico demoró algunas semanas más, porque hubo que conseguir dos electroenfalógrafos, una radioemisora de gran potencia y algunos instrumentos más. Surgió entonces una cuestión en la que mis experimentos con pirámides fueron muy útiles. El campo magnético de la pirámide abarca un espectro muy amplio dentro del magnetismo sutil y además es estabilizante de la actividad cerebral, de modo espontáneo y natural, sin perjuicio alguno para el sujeto. Se me encargó la construcción de una antena piramidal, con una función que yo desconocía hasta ese entonces. Eso me demostró cuán avanzados suelen estar algunas investigaciones en el ámbito científico-militar. Los militares también habían experimentado con pirámides, pero no hallándoles aplicaciones destructivas, todo quedó archivado.

Cuando estuvo todo listo, nuestro jefe propuso poner el asunto bajo “secreto militar”, cosa que aceptamos en vista a la importancia y potenciales peligros del caso.

El Mayor consiguió una radio de 5.000 vatios de salida, en un lugar bastante alejado, y cinco militares más (desconocedores del experimento) formando nuestro «cerco preventivo».

Tras cerca de dos meses intensivos de entrenamientos y ensayos menores, se hizo la primera experiencia en un campo de trigo del que la mitad -longitudinal- fue arado. Como en la zona hay -al menos hasta aquellos años- plagas de langostas, que suelen arrasar los cultivos, estuvimos dos días de guardia permanente, durmiendo en el lugar, hasta que se dio la ocasión. Los mejor entrenados (Juan y yo) debíamos hacer que las langostas entraran al campo, que se fueran hacia el terreno arado, y volvieran luego al campo cultivado, alternativamente, describiendo un zig-zag. Esto no es posible por causas naturales, que las langostas lo hagan, así que comencé el experimento poniéndome en alfa, conectado al psicotrón y con un mapa-croquis sobre la mesa. Tenía algunos bolígrafos de diversos colores, para hacer marcas de intensidad si fuera necesario, etc.. El técnico controlaba mis ondas cerebrales y Juan me ayudaba a relajarme, concentrarme y dirigir el pensamiento, mientras los otros observaban desde la torre de la radio.

En pocos minutos, la manga de langostas se dirigía hacia el centro del campo, transversalmente, así que la indicación del Mayor fue que la dirigiera hacia el extremo más cercano. Así lo hice, convirtiéndome mentalmente en un »yo langosta», centrando mi pensamiento en ser una langosta dirigente, afinándome con el espíritu grupal, cosa para la cual el entrenamiento fue imprescindible. Creo que llegué a «sentir-pensar» como langosta. Cuando escuché al Mayor decir, «¡Increíble!, esto es Increíble», me distraje, pero ya la manga había entrado por el extremo y no por el medio. Mi compañero, en diez segundos, quedó en relevo, y yo en su lugar, ayudándole a concentrarse, induciéndolo a sentir-pensar como langosta. Juan tomó el bolígrafo rojo y fue llevándolo hacia el campo arado, donde no había una brizna de vegetal comestible, salvo algunas hojarascas secas que raramente come la langosta. Otra vez el Mayor diciendo por el interfono, «¡Es increíble!… Pero ahora que vuelvan al campo». Así lo hizo «Juan-langosta» y medio minuto después tomé el relevo, repitiendo el proceso, con el agregado de hacer permanecer a las langostas «estacionarias» en el campo arado, hasta nueva orden. Lo conseguí por casi diez minutos, hasta que perdí la concentración, con lo que las langostas se avalanzaron sobre el cultivo.

El Mayor gritó «¡Que vuelvan al campo arado, que vuelvan al campo arado, no las quiero en el cultivo!» y «yo-langosta» volví a concentrarme. Las retuve unos minutos más allí, hasta que me ordenó nuevamente el Mayor, llevarlas «disciplinadamente» al campo cultivado, sin comer nada. Las hice formar una fila cuadrada, las llevé al cultivo y las hice avanzar un tramo de unos veinte metros sin comer nada, hasta el nuevo reemplazo. Juan estaba cansado y tenso, pero volvió a llevar a las langostas al terreno yermo, y también las mantuvo por varios minutos. Al Mayor se le ocurrió que las volviera a llevar al principio del terreno, en vez que hacia el extremo opuesto, pero el grupo se le dividió y la manga se dispersó bastante, así que sacudió la cabeza y se sacó los cables, y me puse nuevamente en su lugar. Yo también estaba cansado, pero logré reunirlas imperativamente, amenazándolas conque serían quemadas (cosa que era cierto porque al final del campo, uno de los militares estaba con el lanzallamas preparado para combatir la plaga).

Las llevé al inicio del terreno, y Juan, ofuscado consigo mismo, me pidió el relevo nuevamente. El Mayor dijo que si estábamos cansados podíamos dar por terminado el experimento llevándolas hacia el extremo opuesto. Una vez en su sitio, llevó las langostas a lo largo de todo el terreno yermo, hacia donde el soldado esperaba para quemarlas. Pero tuvo que «convencerlas» que no les pasaría nada, porque evolucionarían espiritualmente y otros rollos mentales por el estilo, ya que mi amenaza anterior estaba presente en la memoria colectiva de las langostas. Ese fue el primero de los experimentos y ya pueden deducir los lectores lo que a partir de eso (con material relativamente precario y siendo unos pocos) puede hacerse con más personal entrenado y medios técnicos como los de hoy. El segundo experimento fue bastante más escalofriante, pero es importante tanto saber cómo funcionan estas cosas, así como las reglas de vida para estar realmente a salvo de influencias psicotrónicas.

EL SEGUNDO EXPERIMENTO

Tuvo una fase de preparación de unas diez semanas, en que, entre contentos y asustados por los logros del anterior, debíamos rumiar bien lo ocurrido, porque lo que habíamos demostrado era muy fuerte. El cerebro humano con un entrenamiento bastante más simple de lo que parece -aunque no tan fácil-, y con unos pocos medios técnicos, puede controlar una plaga como las langostas, enviarla a cualquier parte o facilitar su eliminación. Al experimento lo llamamos simplemente «Langosta», pero el archivo militar fue bautizado «Hamelin», que seguramente la mayoría conocerá la ¿Fábula? del flautista. Teníamos un pequeño problema Juan y yo, que comentamos casi como anécdota en el informe oficial, pero unos días después debimos conversarlo porque nos preocupaba. Esto puede parecer una ridiculez, pero os ruego no hacer como los idiotas, que se suelen reír de lo que no conocen… Nos sentíamos langostas.

Si, teníamos sueños, que nos los empezamos a contar sólo él y yo, y nos empezamos a afinar de tal manera, que casi nos hablábamos sin palabras. Se había establecido entre Juan y yo un lazo telepático, pero con algunos elementos muy desagradables. Soñábamos que éramos langostas, y en muchos momentos hasta temimos convertirnos en langostas. Era una especie de obsesión psicótica, y cuando pensábamos racionalmente, sabíamos que a lo sumo terminaríamos en un manicomio, y hasta esa posibilidad era un alivio. No nos sentíamos mal sintiendo como langostas. Era algo simple, difícil de explicar, pero que entraba en conflicto con cosas cotidianas. Juan empezó a temer al fuego, cuando le encantaba sentarse frente a los fogones, y yo le tomé asco al trigo, que antes me daba igual que el arroz. Eso era lo más «objetivo», pero los sueños, imágenes y otras sensaciones durante la vigilia y especialmente poco antes de dormirnos, eran -si bien «subjetivas» e indescriptibles- sensaciones de langosta.

Ambos teníamos ya, mucho más conocimiento de psicología que los freudianos, así que era absurdo pensar en contar con apoyo psicológico, cuando para colmo, estábamos bajo secreto militar. Así que lo hablamos en el grupo, al que se habían sumado tres de los militares que siendo testigos del «Hamelin», era conveniente incluir, y afortunadamente, tras varias charlas, en que contábamos lo que nos ocurría, todo volvió a la normalidad.

Creo que lo más acertado fue hacer una especie de «ritual», en que por medio del psicodrama nos «convertimos en langostas» (incluso tomé dos capas impermeables verdes para asemejarnos más a las langostas) e hicimos una representación entre ridícula, muy humorística y divertida, pero también muy seria.

A las indicaciones del Mayor nos fuimos convirtiendo en humanos nuevamente, despidiéndonos para siempre de la vida de langosta. Yo tuve algún que otro sueño relacionado, pero Juan ninguno, posteriormente. Así que tras un tiempo de charlas y análisis de conveniencia y método, diseñamos el experimento «Visitante Nocturno».

El Mayor diseñó un método por el cual sólo él y uno cualquiera -elegido por él- del grupo sabría quién sería el «conejito de indias» del experimento. Sólo sabíamos que alguien sería «visitado por alguien en la noche», pero el único que conocía el «libreto» de lo que ocurriría, era el Mayor que lo había diseñado con conocimiento de los casos de abducción que ya ocurrían en USA, y que nosotros desconocíamos completamente por esos años, salvo por unos artículos de la extinta revista Cuarta Dimensión.

El primer «visitante» que eligió fui yo, y la víctima -el «visitado»- fue la persona supuestamente más cuerda y escéptica del equipo: El técnico en electrónica, Pedro. Y Alberto -el radioaficionado- tuvo que apañárselas para reemplazarlo en algunas funciones con apoyo de uno de los nuevos, que tiene algunos conocimientos más sobre aparatos, y es médico militar.

Me tuve que estudiar el libreto -muy similar a los que desde hace algunos años es de pública difusión televisiva- y convertirme en Pedro, viviendo la visita de un «hermanito extraterrestre». La noche elegida, los «abductores» fuimos a nuestra central, donde usamos una radio militar de sólo 1000 vatios y me conectaron a las dos y media de la mañana, a los aparatos. Me concentré en el dormitorio de Pedro (la «víctima») y finalmente era -mentalmente- yo mismo, el propio Pedro. Es decir que cuando me dijo el médico que estaba en alfa, me convertí imaginaria y mentalmente en él. Asumí todos los caracteres que recordaba de él, y comencé a «soñar» según el guión estudiado. La sesión de abducción duró unos doce minutos, y le modifiqué algunas cosas que a mi parecer, le harían a Pedro -si resultaba- más llevadera la cosa, y menos traumática. Luego le informé de los cambios al Mayor, lo que le pareció muy bien.

Al día siguiente, la esposa de Pedro -también empleada del ejército- llamó al Comando porque no podían ir a trabajar. El Mayor me avisó y fuimos inmediatamente a su casa. Estuvimos más de tres horas para tranquilizar a la esposa y convencerle a él de que era parte del experimento según las pautas acordadas.

Cuando llegamos a media mañana, acababa de salir de la ducha, envuelto en un albornoz. Pero estaba muy demacrado y asustado. Le mostramos el libreto escrito por el Mayor, y yo le describí el «sueño» que yo mismo hice, con sus modificaciones correspondientes. Así y todo no podía comprenderlo.

«¡Me han dicho que tengo una gran misión!, ¡Y es así!. Ellos saben todo lo que hacemos…!!, pero yo no se qué hacer, ni por dónde empezar…»

Y tras nuestras pacientes explicaciones nos miraba incrédulo y nos decía que lo que había vivido él, no tenía nada que ver con el experimento. Mientras tanto la mujer nos confirmaba que efectivamente, lo que le había contado en la madrugada, era exactamente lo que nosotros decíamos. Pero él estaba empezando a mentir agregando cosas; buscaba llenar un hueco psicológico, necesitaba que aquello fuese verdad. Se lo pedía su «arquetipo redentor». Porque a muchos -y creo que a la mayor parte de los mortales- nos gustaría salvar al mundo. Y nos gustaría con delirio (nunca mejor dicho), que una civilización extraterrestre nos protegiera, nos sacara de la miseria moral, espiritual y económica en que se debate nuestro mundo; de la misma manera que un náufrago en una isla llena de peligros y sin sentidos, sueña con la llegada de un barco que lo rescate.

Pero la realidad -al menos en ese momento- era muy diferente. Habíamos hecho un experimento y el peligro se ponía en evidencia. Yo empecé a sentir en ese mismo momento, una identificación con Pedro, como pocas veces la he sentido con un compañero o amigo. Me pasaba lo mismo que con Juan tras el «Hamelin», pero más intenso. Incluso me di cuenta que hablaba con su mujer como si fuera la mía, aunque el sentimiento era fraternal y no marital (quizá por el hecho de que yo estaba enamorado de mi esposa).

En un momento de la charla, sentí ganas de llorar y Pedro empezó a hacerlo desconsoladamente. Creo que la causa fue su angustia y me la trasmitió, porque yo estaba sereno, a pesar de todo. Pero en varios momentos, los argumentos de Pedro parecían convencerme. Y lo dije, así que el Mayor hizo un gesto de preocupación y con la mirada me mandó a callar. Cuando entendimos que Pedro tenía ya claro que había sido el sujeto de nuestro experimento y su vivencia un sueño inducido, nos fuimos, pero estuvimos preocupados hasta el día siguiente, en que Pedro fue a la reunión normalmente. Me encontré con él en un pasillo y me dijo, medio en broma, medio en serio: «Si no fuera que te siento como a un hermano, te rompería los huesos».

Después nos fuimos a la cafetería y conversando pude quedarme completamente tranquilo porque él lo había asumido. Recordando lo hecho, analizándolo, catartizábamos todo para volver a la normalidad y sacar conclusiones.

El Mayor me dijo en esos días, que me prepara porque a la semana siguiente había que «abducir a Juan». Porque era importante saber la diferencia de reacción de una persona con un entrenamiento psíquico mejor. Todos fueron entrenados por nosotros, pero ellos -como Pedro- llevaban sólo unos meses de trabajo. Juan era el mejor entrenado de todos; con menos tiempo de resistencia en concentración, pero con más intensidad y estabilidad. Es decir que se mantenía en alfa menos tiempo, pero con una onda muy estable y el pensamiento muy concentrado.

Pero a la noche siguiente, yo fui abducido. Eso, aunque nadie -ni mi esposa- estaría dispuesta a creerme, fue lo que me ocurrió y tuve la vivencia que han tenido miles de personas desde hace poco menos de medio siglo. El hecho fue en algunas cosas, parecido a lo del guión que habíamos usado con Pedro, pero yo no podía haber sido la siguiente víctima del experimento, que era Juan, y para una semana en adelante…

Llamé a las cinco de la mañana al centro de emisión psicotrónica, y nadie contestó, lo que confirmaba la realidad de mi vivencia, a pesar de que desde el hecho habían transcurrido casi dos horas y diez cigarros. Fui hasta el Comando y me dijeron en la guardia que el Mayor había llegado hacía un rato y se había ido otra vez, y que seguramente estaría en su casa. Así que fui para allá, porque también estaba cerca, pero su mujer -lógicamente muy molesta- me dijo que no estaba. Volví a mi casa, tratando de mantenerme neutral, sin pensar, porque cada vez más me convencía de haber sido abducido realmente, y habían elementos en la vivencia, como un moretón en el brazo, que me indicaban que aquello no era un sueño. El extraterrestre me había apretado el brazo con su enorme fuerza, y luego me había pedido disculpas, al comprender mi fragilidad. Cuando llegué a casa me preparé un café, porque ya no volvería a dormir, y en eso estaba cuando llegó el Mayor, junto con Juan, y me fui con ellos porque no quería involucrar a mi mujer, ya bastante enojada con los habituales «secretillos militares y horarios dudosos» y no sabía si debía aguantar o ponerse celosa.

Así que estuvimos conversando el Mayor, Juan y yo hasta media mañana, y supe -más que nunca- por lo que había pasado Pedro. ¡Aún sabiéndolo todo!

Yo me había tragado el anzuelo de que el próximo era Juan. Y a pesar de saber todo el asunto -al guión evidentemente se le habían cambiado unas cuantas cosas- estaba seguro de que había sido abducido, y que los extraterrestres, sabiendo lo que estábamos haciendo, habían decidido intervenir.

Me mostraron el «nuevo libreto», exactamente como me habían ocurrido las cosas. Pero yo no estaba dispuesto a reconocer que se trataba de un sueño inducido. Me quedaban dudas. Especialmente porque tenía una marca física, el moretón. Eso quedó sin explicación hasta que volví a mi casa, y le mostré a mi mujer el brazo, porque no terminaba de aceptar que ella no se hubiera despertado cuando me estaban «visitando». Me dijo «A quien se le ocurre tratar de sostener esa moto…»

Y la mente dio un salto, como si se iluminara. Un par de días atrás iba con un cubo de agua y toqué mi moto que la tenía sobre unos tacos de madera para cambiar la cadena, y cuando me di cuenta que se caía, puse el brazo, que se encajó entre el manillar y la palanca del embrague. Había olvidado completamente aquello, y allí me di cuenta a nivel vivencial, como la mente tiende a «llenar agujeros» para sostener lo que un factor emocional desea hacer «real».

La verdad es que el libreto nuevo era mas agresivo y desagradable que el redentorista guión que usamos con Pedro, pero así y todo, yo quería que fuera real, o no podía creer que no lo fuera. Hicimos dos «abducciones» más y finalizamos esa etapa. Porque si bien nadie salió demasiado afectado, el peligro es muy grande. Además, se crea un estado psicótico que se suma a la afinidad telepática, lo cual pasa a ser muy comprometido en medio de esta civilización tan grotesca e injusta.

Pero dos años antes yo había recibido una oferta de trabajo en proyectos de investigación paranormal en EE.UU.., que rechacé de plano, al comprender que sabían absolutamente todo de mi. Y semejante interés -además de la gran limosna- me hizo desconfiar. Así que pregunté al Mayor si podía averiguar algo, ya que la mayoría de mis compañeros de estudio, habían aceptado aquella propuesta. Le di al Mayor un par de nombres y su posible lugar de residencia. Unos días después me dio la nómina casi completa de mis compañeros y su actual paradero: dos en manicomios y catorce en el cementerio, una en México y otro en Argentina (aparte mío), y los demás, desaparecidos buscados. En total éramos cuarenta y dos. Los treinta y nueve que aceptaron fueron quizá, las primeras víctimas de la Guerra Psicotrónica -al menos en Occidente-.

Podrán decirme todo lo que quieran los «hermanitos extraterrestres», a través de sus contactados, pero hasta la fecha, el único grupo cuya seriedad y pruebas de contacto me ha llamado la atención, es un pequeño grupo catalán que parecen tener contacto con los Intra-terrestres, y no con los «extra». Y por sus arquetipos y función, detecto que no hay tras ellos otro interés que el de curar algunos casos psicosomáticos de allegados, e investigar objetivamente los fenómenos. Aclaro que no estoy negando con esto, la existencia extraterrestre o esporádicas visitas, pero como ya he dicho antes, ni deben ni pueden inmiscuirse en nuestros asuntos. Porque adentro de la Tierra y en los polos, están los dueños verdaderos del planeta. Nosotros somos habitantes circunstanciales a los que en cualquier momento nos echan de casa por inadaptados.

Todo lo demás que he visto sobre el tema, incluso entre personas de buena voluntad, pasa por la evidente manipulación psicotrónica, cuando no directamente psicológica por parte de pseudocontactados, como George Adamsky, Tuella, Eugenio Siragusa y Sixto Paz Wells, que no sólo no han dado prueba alguna jamás de sus contactos (ni siquiera una mísera profesía o al menos una cita que asegure la presencia extraterrestre en tal parte, tal día, a tal hora). Hay casos en que la cuestión arquetípica religiosa es más evidente, como el de Verónica Lizana (Mendoza, Argentina) donde presenta en su libro «Isidris» una ciudad subterránea así llamada desde el tiempo de los Huarpes. Pero aparte de varias infantilidades y contrasentidos, dibuja la Estrella de David en las puertas de las naves de los intraterrenos.

La ciudad es posible que exista. Aparte de que según estudios de YPF en la región, hay una vacuoide enorme a gran profundidad, he sido testigo, junto a varias personas, de la circulación de luces (posibles vehículos), aparición de Hombres de Negro y otros fenómenos anómalos. Pero el agregado de la estrellita judía -igual daría que lleven la cara de cristo, la cruz, o la media luna y la estrella musulmana- indica una infiltración arquetípica, una manipulación ideológica-religiosa. Así se ha ido elaborando una «religión platillista», redentorista y mesiánica, como la de Ashtar Geran y diversos personajes de ficción.

Cabe reseñar que en USA hay una cifra monumental de «abducidos»: 4.850.000. La casi totalidad son gente de ciudad o de pueblos grandes… ¿Cómo es posible que nadie vea un vehículo y un rayo de luz llevándose a los secuestrados?… Salvo en la películas, claro… El mejor método para apoyar un montaje psicotrónico o cualquier gran mentira, es combinación de arte, imagen, sonido, que enlaza lo que se nos quiere hacer ver, con nuestras propias emociones, que nos manipula haciéndonos llorar o reír, sufrir por millones de muertos sin diferenciar la ficción de la realidad, o volar con las hadas y oír hablar a los animales… El Cine.

Hay sistemas o diseños psicotrónicos que se emiten sin ser percibidos en el momento, pero se activan en la mente cuando las víctimas ven una «imagen llave» o determinadas palabras. Entonces no son uno o dos los afectados, porque eso da tiempo a emitir en una amplísima gama de frecuencias cerebrales y bajo una amplia variedad de arquetipos. Una película taquillera es el mejor vehículo para detonar esa psicosis aumentada, diseñada e inducida con anterioridad.

Lo más lamentable en este rollo político, es que la Iglesia cada dos por tres está metida en los asuntos, aunque de manera ambigua hasta que decidan «meterse hasta el cuello», tal como parece que están haciéndolo últimamente. No nos extrañe que en su momento aparezca la Virgen o Jesús en el cielo, a la vista de todo el mundo; porque ya en 1943 los ingleses ensayaron un sistema de holografía atmosférica, y esa tecnología debe haber avanzado bastante en el lógico «top secret».

Quien haya sondeado la historia de la Iglesia Mormona habrá visto como algún «dios» proyectaba a Joseph Smit la imagen de un ángel (Moroni), que se le cortó tres veces y tuvo que recomenzar desde el principio. O sea que a la par de la psicotrónica pura, se suman los «efectos especiales» de las holografías y otras técnicas muy avanzadas y secretas, como la electro-magnetodinámica, con la que hacen pequeños «ovnis» para producir los dibujos de los Círculos de las Cosechas… Ya les contaremos más en próximos artículos, porque ciertamente, la Realidad, aún dentro sus Límites, es mucho más increíble que la ficción.

La manera de ponerse a salvo de ataques o manipulaciones psicotrónicas, psicológicas y engaños con «efectos especiales», irá en otros documentos, puedes empezar por separar tus propios pensamientos, de los producidos por tus falsos egos. Ese es el primer paso y puedes ir viéndolo AQUÍ.

Parte II

Kama = Estrato; Manas = Alma. La Guerra Kamamanásica es la Guerra entre dos arquetipos o valor y contravalor máximo, que podemos comprender como la intención raíz o causa fundamental del mal y del bien: Esclavitud y Libertad.

En enero de 1978 me llegó una carta del Panamerican Parapsicology Institute, adjunto a un certificado de calificaciones en que constaba que había aprobado con excelentes notas, todas las asignaturas de la licenciatura en psicología con especialización en parapsicología. Debía ir a retirar mi título tras cuatro años de intensísimos estudios…

Fue una de las alegrías más grandes de mi vida, que pocos días después representó, como contrapartida, una de las más dolorosas decepciones. No por la calidad de los estudios, que era excepcional, sino por las intenciones políticas con que fue creado el instituto y lo que se pretendía de sus egresados.

Una de las más exigentes asignaturas durante 3º y 4º año era Arqueometría, y en ella se conjugaban tres materias de estudio aparentemente incompatibles: Física, Matemáticas y Proyecciones Psíquicas. Estas últimas no tenían una clasificación en la parte práctica, sino que se pretendía que al menos se conociera la teoría ( impecable, y muy comprobada después). Pero… ¿Qué tenían que ver la matemática y la física con una experiencia como el viaje astral, el sueño, la proyección mental o fenómenos tan «psíquicos» como la bilocación?

Pues mucho. No es posible separar la física y la matemática de ningún fenómeno. Muy a mi pesar, porque soy de los que cuentan con los dedos, tuve que encarar el aprendizaje teórico de lo psíquico, montado en números y fórmulas.

La Arqueometría estudia la relación y fenómenos entre materia y energía, y sin esa comprensión es imposible entender los fenómenos psíquicos. Lo malo es que tras toda esta cuestión científica, hay una realidad POLÍTICA, que todo lo tiende a monopolizar, en manos de gente carente de valores espirituales y éticos.

Como había logrado saltar de la teoría a la práctica, realizando algunos viajes astrales, proyecciones mentales perceptibles y otros efectos, me visitaron dos señores para ofrecerme un trabajo extraordinario: Seguir «estudiando» en un laboratorio más especializado aún, con un sueldo equivalente a diez veces el de mi padre, con ventajas diversas y sólo debía aceptar algunas pautas aparentemente «lógicas», como irme a vivir definitivamente a USA. Me preguntaba porqué a USA, si el Instituto era canadiense; porqué los visitantes portadores de tan interesante ofrecimiento eran yanquis; porqué la invitación vino apenas días después de informárseme sobre mis calificaciones…

En una conversación, en la que debía ser «secreta», puse como condición que se me permitiera la compañía de mi padre, que además de buen consejero toda la vida, era muy perspicaz y dos mentes compatibles piensan mejor que una. Luego de una media hora, nos miramos con mi padre y dijimos al unísono «saben demasiado sobre nosotros».

Los dos sujetos se miraron entre ellos y se dieron cuenta que «habían metido la pata». Se les escaparon detalles que sólo podían conocer en un contexto de investigación personal muy profundo; así que inmediatamente les dije que no me interesaba la propuesta. Hubieron otros intentos de convencerme, pero yo ya tenía claro que no quería formar parte de ese «algo» que me olía muy mal.

Cuando unos pocos años después pude conocer, gracias a gestiones de inteligencia militar de mi país, lo ocurrido con mis compañeros de estudio, me horroricé de pensar lo que me habría ocurrido si me hubiera dejado tentar: De cuarenta y dos alumnos, dos estaban con camisa de fuerza, catorce muertos, veintitrés en paradero desconocido, buscados por sus familiares, y sólo tres vivos y hallables: una mexicana, otro argentino y yo… Los tres que no aceptamos el dulce.

Analizando nuestros avances en un equipo científico militar, y mis propios desarrollos, no me cabe duda del potencial que significa para una nación dominadora como USA, contar con un grupo de gente que puede salir en astral y meterse conscientemente en casi cualquier parte sin ser percibido. Es, simplemente, ser un fantasma invisible, consciente, con clara memoria de lo que se ve y oye. Si se sale diariamente, en un par de meses es posible permanecer consciente más de media hora en astral. Ello significa -con algún entrenamiento más- poder meterse en una caja fuerte de cualquier tamaño y leer los libros o documentos que hayan allí aunque estén cerrados.

Más fácil aún resulta pasear por instalaciones bélicas, silos nucleares y todos los etcéteras que fueran necesarios para un espía psíquico. Hay una serie de condicionamientos, como el hecho de que es muy fácil viajar en astral de norte a sur o de sur norte, pero es muy difícil cubrir grandes distancias transversalmente a las líneas magnéticas del planeta.

Salir en astral en Buenos Aires para ir a Georgetown, 4.600 kilómetros al norte, o desde Quebec (Canadá) hacer 11.100 kilómetros hasta Punta Arenas (al sur de Chile), es más fácil que ir desde Barcelona a Lisboa, porque los casi mil kilómetros de Este a Oeste son durísimos. Ir en astral sobre el agua (para aquellos que pretenden cruzar el océano), es más difícil aún. A favor de los meridianos el asunto es menos problemático, pero aún así, para cruzar extensiones de agua hay problemas.

En 1985, un grupo internacional independiente, liderado por el psíquico brasileño Mauricio Boraldo, me invitó a formar parte de un proyecto en el que no pude participar por cuestiones económicas. Intentaron cuatro viajeros en astral, cruzar desde la ciudad turca de Ordu hasta Moscú, a fin de probar la posibilidad de hacer espionaje psíquico y conocer si existiría por parte de la URSS algún tipo de defensa en tal sentido; pero los cuatro viajeros astrales no podían mantenerse «en vuelo» sobre el Mar Negro y volvían al cuerpo con cierta violencia. Ante los repetidos fracasos, consiguieron ir semanas después a la ciudad rusa de Mariúpol, a 960 kilómetros al sur de Moscú.

Allí no tuvieron inconvenientes con el viaje astral, pero si en el lugar de destino. Pudieron entrar sin problemas a algunas instalaciones militares, pero cuando ingresaron a cierta dependencia de gobierno, se encontraron con una «patrulla psíquica» compuesta de algunas decenas de hombres y mujeres muy entrenados que les persiguieron hasta su lugar de origen. Uno de los osados viajeros no lograba entrar a su cuerpo y quedó en aparente shock cataléptico. Intentaron sin resultado, reanimarlo con masaje cardíaco, hasta que dos de los regresados volvieron a salir en astral, para encontrarse conque varios de los perseguidores le retenían al «shockeado» y no le permitían entrar a su cuerpo. Tras una pequeña y confusa pelea consiguieron liberarle y volver todos a sus cuerpos físicos.

Media hora después, justo cuando abandonaban en un taxi el hotel en que se alojaban, vieron llegar varios camiones militares y lograron salir del país porque consiguieron de inmediato un charter privado a Bulgaria.

Los viajes astrales, lejos de lo que mucha gente cree hacer, son viajes físicos en cierto sentido. El cuerpo astral de un adulto de ochenta kilos, pesa 2,7 gramos. No resulta visible en condiciones normales para la vista física de la mayoría de las personas, porque su tasa vibratoria está sobre los trillones de ciclos por segundo, pero su peso se ha comprobado colocando a los viajeros astrales sobre una camilla-balanza. Al abandonar el cuerpo físico, la balanza acusa inmediatamente la diferencia. En el caso de muerte, el peso perdido es algo mayor, porque también se desprende y disuelve una parte del cuerpo mental (áurea Kirliam).

Mucha gente cree hacer viajes astrales, utilizando un proceso de relajación y visualización, pero ello no es más que una «oniria», un viaje absolutamente imaginario. Algo así como una película autoproyectada.

Los riesgos del viaje astral no son despreciables, y conviene conocerlos antes de intentarlo:

1) Un ruido estridente o un movimiento brusco que afecte al físico, puede hacer volver violentamente al astral, causando daños cerebrales o en el mismo cuerpo astral.

2) La hipotermia es otro problema. Es algo mayor que durante un desmayo o un shock. Mientras mayor es el estado de consciencia en astral, mayor es la hipotermia. Aunque haga calor, es necesario dejar el cuerpo físico bien abrigado.

3) El mayor de todos los peligros, es el MIEDO. Una persona que puede asustarse o sentir cosas desagradables cuando ve una imagen monstruosa, hará muy bien en no intentar una experiencia astral, porque ese plano vibracional abarca un espectro muchísimo más amplio que el plano percibido físicamente. Por lo general, las primeras salidas no son al nivel que permite ver, desde el astral, el plano físico. El viajero que sale por primera vez conscientemente, suele hallarse en «cualquier lugar», aunque no «lejos» físicamente, no ve su entorno físico, sino lo que haya alrededor en una determinada tasa vibratoria. Las imágenes, objetos, seres y proyecciones mentales difusas que puede encontrar son tan variadas que abarcan desde cosas hermosas hasta las más monstruosas que pueda imaginarse. Muchas de esas cosas reaccionarán de acuerdo a la actividad mental del sujeto.

Dada la plasticidad enorme de la materia astral, si el sujeto ve un monstruo (que puede ser una proyección mental elaborada por un dibujante de comics o por un cineasta), y se imagina por una fracción de segundo que el monstruo le atacará, pues eso mismo ocurrirá. Su pensamiento, aparentemente innocuo en el plano físico, resulta miles de veces más potente con relación a la materia astral.

Suele costar bastante a casi todas las personas, y casi nada a unas pocas, lograr permanecer en el astral sin apenas contacto con elementos de ese plano. Cuando se adquiere la práctica suficiente, es posible moverse en astral viendo, oliendo y oyendo sólo el entorno físico, caminar, volar o trasladarse muchos kilómetros en un instante. El gusto y el tacto quedan completamente anulados respecto al físico. Cuando se tiene ese dominio de la situación y se aprenden unos cuántos trucos, es cuando el viajero puede ser un «espía psíquico» apto. No obstante, las cuestiones de ética también generan karma, de modo que quien use esa capacidad, no tiene modo de librarse de sus consecuencias, buenas, malas o innocuas, según su intencionalidad.

TULPAS Y PROYECCIONES:

Otra de las técnicas aplicadas a la Guerra Kamamanásica, son las proyecciones y los Tulpas. Esencialmente son la misma cosa, pero con una gran diferencia de intensidad y densidad:

a) LAS PROYECCIONES MENTALES se utilizan para imprimir en una atmósfera o un lugar determinado, una imagen. Esa imagen, si posee además de la densidad propia de la materia mental adecuadamente programada, una carga emocional y arquetípica, es algo que tiene mucha influencia sobre las personas que frecuentan el lugar. Un Ejemplo: Si en un sitio donde habitualmente hay desarmonía imprimimos mentalmente una imagen bella, armónica, que invite a la mente a armonizarse, bajaremos -por contrapolación- la intensidad de los factores desarmónicos.

Si en un templo de una religión determinada imponemos así los símbolos de otra, estaríamos haciendo una infiltración arquetípica «psiónica» (Psiónica es el uso directo de la influencia mental, y «psicotrónica» cuando es ayudada por la electrónica). Las «Oraciones de Misión» que hicieron los jesuitas en Sudamérica, donde el grupo de misioneros imaginaba mientras rezaba, que el templo aborigen e convertía en iglesia, dio en la realidad resultados muy concretos. Allí operan dos fenómenos: a) La imposición y precipitación de la proyección en el lugar, y b) La predisposición personal de los visualizadores, que quedan más ligados karmáticamente a dicha precipitación.

b) EL TULPA es una imagen que tiende a permanecer en el plano en que se la crea, pero puede moverse, programarse… Es, por ejemplo, la imagen del propio visualizador; un «doble etérico» falso. En vez de materia mental sola, tiene una proporción de materia astral, proveniente del propio cuerpo astral del visualizador. El Tulpa es una réplica casi exacta del conjunto astral-mental del sujeto. Si se hace bien, puede tener un peso de entre tres y cinco gramos, con un volumen idéntico al del cuerpo físico, y ser visto con la misma nitidez, a pesar del escaso peso e impalpable densidad.

Es posible generar cualquier tipo de imagen: Un animal, un monstruo, etc.. Y de hecho, existen cantidades enormes de proyecciones mentales que podrían convertirse en Tulpas si se los dotara de la densidad astral adecuada. Las proyecciones mentales de los cineastas son dotadas muchas veces, de cierto grado de poder por los millones de personas que replican mentalmente la proyección cinematográfica. Por fortuna no existe una coherencia interpretativa en las imágenes, y ésto hace que queden «borroneadas» e inefectivas. Pero un psíquico bien entrenado, que practique el Tantra (que no derrame su energía seminal), que practique la yoga propia de su raza diariamente, puede hacer Tulpas muy potentes y con duración de varios años. Hacerlos palpables ya es otra cosa. El tipo de materia requerida sería plasmática (psicoplasma) y la cantidad requerida sería enorme. En las crónicas tibetanas hay sólo un par de casos de este logro tan impresionante, respecto a Tulpas de la propia persona, aunque hay varias narraciones -e incluso técnicas- sobre dotar de materialidad a objetos simples, como vasos, puñales, etc.. Cabe aclarar que sin la formación adecuada, es decir la práctica ininterrumpida por muchos años del Tantra y la Yoga, no hay técnica que valga. Quien derrame su energía sexual en vez de transmutarla, jamás logrará hacer más que inconsistentes proyecciones mentales.

El Milagro de los Panes y los Peces, de Jesús, pudo haber sido un tipo de «precipitación» similar, digamos que hizo Tulpas de panes y peces, pero en el máximo del fenómeno de precipitación, con los que el objeto precipitado adquiere densidad completamente material, molecularmente idéntica al «molde» empleado. Actualmente -y como lo han hecho muchos maestros a lo largo de la historia- Sai Baba, en la India, produce los mismos fenómenos, que mucha gente escéptica ha intentado desmitificar con filmaciones en cámara lenta y otros recursos, para concluir en que tanto el «bibuti» (cenizas astrales, similares a la de los inciensos), como algunas joyas, son auténticas precipitaciones. De todos modos, para los investigadores escépticos como el autor de este artículo -y a pesar de conocer por práctica y experiencia la producción de Tulpas- todavía no es posible afirmar la veracidad de los fenómenos de Sai Baba, por falta de contacto personal con él y comprobación directa.

Al margen de los fenómenos que podemos llamar «paranormales», que de por si pueden tener muchas veces igual apariencia pero diversos orígenes o métodos, existe otra faz de la Guerra Kamamanásica, más sutil, más simple si se quiere, pero no menos importante. Si bien la Psicotrónica y sus variantes (así como los fenómenos relacionados) son el arma -o conjunto de armas- más sofisticada en esta Guerra, la INDUCCIÓN DE IDEAS Y EMOCIONES es sin duda la mayor arma en cuanto a uso masivo.

La cinematografía, la televisión, los libros, la prensa oral y escrita y la infiltración de las instituciones son el campo de batalla principal. Pero sobre esta parte de la Guerra Kamamanásica hablaremos en el siguiente artículo.

Grupo Askasis

LECTURAS COMPLEMENTARIAS
Gabriel Silva, Psicotrónica: espionaje astral, manipulación psíquica, supuestas abducciones, histerias colectivas, estupidización de masas, fenómenos paranormales de diferentes orígenes y etiologías…
Parte I
Parte II
Video-Manipulación Psicotrónica – Entrevista a Gabriel Silva, donde da cuenta de los experimentos en manipulación mental psicotrónica que llevó a cabo junto con su equipo cuando trabajaba para el cuerpo militar argentino.
Gabriel Silva, El verdadero origen de los Ovnis

Gabriel Silva, El verdadero origen de los Ovnis


NOTA: Hay más material afín en los sitios del Grupo Ruanel y Grupo Obnosis


El misterio de la montaña Untersberg

¿QUIÉNES SON LOS PEQUEÑOS SERES QUE LA HABITAN?

por Horacio Velmont







Hace muchos años concurría asiduamente a mi casa un amigo de mi padre llamado Rotter Vilibauld. Era yugoeslavo y un experto ingeniero en minas. En sus relatos me explicaba que muchas veces en sus incursiones mineras se había encontrado con unos seres pequeños, que casi siempre aparecían para avisarles a los trabajadores que había algún peligro, por ejemplo algún escape de gas.

Por supuesto que no le creí en absoluto, más en esa época en que todas las cosas que hoy doy por ciertas las tomaba como fantasías.

Nadie podía anticiparme que un día encontraría la verdad a eso que yo no tomaba en serio.

Cuando consulté, como hago siempre, a los profesores del Grupo Ruanel sobre el misterio de la montaña Untersberg y sobre los pequeños seres que la habitan, Daniel me dijo resumidamente que esos seres son reales, de un color gris-verdoso, de origen extraterrestre, que viven hace muchísimo tiempo en nuestro planeta y no solo en ese lugar.


Agregó también que en un tiempo lejano hubo una entrada al interior de la Tierra hueca, pero ya no existe más porque está bloqueada, pero no obstante siguen existiendo muchos túneles.

Como ya lo mencioné, me aclaró que los hombrecitos que se han visto son reales, una clase de seres pequeños, que en realidad están en muchas zonas viviendo en forma subterránea. Vinieron aquí hace miles de años, por lo que obviamente sus ancestros no eran de este planeta, sino de otro probablemente con más gravedad que el nuestro.






Pero la sorpresa me la llevé cuando me reveló que estos pequeños seres eran los famosos gnomos, duendes, pomberos, etc. tan conocidos por nosotros los argentinos.

No es un tema al que se le pueda dedicar demasiado tiempo. No obstante, para aquellos que quieren saber más sobre estos habitantes subterráneos, transcribo una página que encontré en Internet que colma bastante las expectativas sobre ellos. Desde ya que en el relato hay que separar la paja del trigo, ya que sucesos como éste dan lugar a muchas leyendas y mitos.


LA MISTERIOSA MONTAÑA UNTERSBERG


montana_untersberg

En Agosto de 1987 tres personas ingresaron a una montaña del sur de Alemania para explorar varias cavernas. Ellos no regresaron y ni la policía ni los montañeros encontraron algún rastro, excepto por el auto estacionado en un estacionamiento cerca del lugar. Tres meses después, ellos llamaron a sus parientes desde un barco en el mar rojo que se dirigía hacia Alexandria, Egipto. Ellos afirmaron que no tenían idea como habían llegado a ese lugar, como tres meses habían pasado y qué es lo que había pasado dentro de esa montaña. En Alexandria fueron al consulado y regresaron a su país de origen.

En la visita de 1992 a Austria, el Dalai Lama pidió observar la montaña, llamándola “el dragón Durmiente” y “el corazón del chakra del mundo” (chakra se refiere a una energía en la terminología del medio oriente). Pero ésta no era la primera persona famosa en saber acerca de la montaña. Hitler estaba obsesionado con ella, esperando obtener acceso a fuerzas y poder supernaturales para ganar la guerra que estaba perdiendo.


Vista desde la casa de Hitler


Hitler construyó una casa en la cima de la montaña en la frontera con Austria (llamada “berghof”) de la cual se pudiera observar el “untersberg” (traducción directa: bajo la montaña) todo el día. El creía que la montaña y lo que fuera que estuviera dentro de ella junto con sus poderes místicos lo ayudarían a vencer a sus enemigos.



Para que Hitler pudiera continuar con su obsesión con mas intensidad, adquirió telescopios, no de los diseñados para observar las estrellas sino de aquellos para explorar la tierra. la siguiente imagen es de Hitler a lado de un de los telescopios apuntando hacia el Untersberg.

Una de las razones por las que la montaña intrigó a Hitler fue por los eventos recurrentes, leyendas e historias de gente extraviada, gente extraviada en el tiempo, encuentros con elfos, extraterrestres y pasadizos a lo que Hitler bautizó como “la entrada a la tierra”.

Una expedición reciente (agosto 2008) dentro de las gigantescas cavernas dentro de la montaña revelan que van tan abajo, que el punto más bajo no ha sido alcanzado todavía. Los exploradores tuvieron que regresar de su expedición sin saber qué tan profunda es. De acuerdo a un reporte de un periódico alemán ellos descendieron 1056 metros antes de ser obligados a regresar por un precipicio. Esto fue posible gracias a que lograron pasar por un pasadizo extremadamente angosto que antes era impasable. también descubrieron alrededor de 800 nuevos pasadizos y, créanlo o no, existe un lago a 930 metros de profundidad. Ellos lo cruzaron gracias a un bote de plástico.

Como algo similar al Triángulo de las Bermudas, cientos de personas han desaparecido en la montaña, ellos:

◾Nunca más vuelven a ser vistos o

◾Aparecen años mas tarde o en alguna otra parte de la tierra, aparentemente habiendo hecho un salto en tiempo, espacio o ambos.


Las personas extraviadas son tan frecuentes que los periódicos Alemanes y Austríacos regularmente estos sucesos son catalogados como misteriosos. Esta imagen muestra un helicóptero de la policía que buscaba a una pareja que recientemente (2008) se perdió:

Antiguas leyendas reportan “gente pequeña” saliendo fuera de la montaña y objetos voladores saliendo de la montaña hacia el cielo. Hay también muchas leyendas antiguas rodeando a esta montaña que encierran el fenómeno ”perdidos en el tiempo”, conocidas usualmente en modernos reportes de abducciones de Ovnis.

Extrañamente, la mayoría de los viejos mitos, leyendas y historias de hadas que rodean a la montaña (que por cierto son cientos de ellos, que datan de muchos siglos atrás) involucran:

◾Dwarfs o “Gente pequeña”

◾Fenómenos de desapariciones en el tiempo o viajes en el tiempo.

Esto es inusual porque las historias de otros lugares no involucran dwarfs y desapariciones en el tiempo como su principal argumento. La siguiente sección contiene antiguo folklore y leyendas que solo coinciden con las descripciones de las hoy en día llamados “grises” por la UFOlogia.

Los siguientes extractos son resúmenes y traducciones de libros del siglo XVIII de la mitología alemana de varios autores. Algunos de ellos son también placas que se encuentran cerca del lugar y en cantidades de museos históricos.

“Die “Untersberger Mandl” sind Zwerge und darum uralt, zauberfundig, meist gutmütig und hilfreich gegen die Menschen, aber auch falsch und boshaft, wenn sie erzürnt werden. Auf ihrem gedrungenen Körper sitzt ein großer Kopf. Klug blicken die Augen aus dem aschgrauen, faltenreichen Gesicht”.

Este antiguo texto aleman, que fue encontrado en el siglo 18 en una placa cerca de la montaña, dice que la “gente Untersberg” son dwarfs, muy antiguos, conocedores de la magia, de buen corazón pero aveces traviesos y pesados. En su cuerpo ellos tienen una gran cabeza, ojos finos y piel gris.

“Daß ist gewiß einer von den Untersbergern; bei dem versuch’ ich mein Glück”, dachte sie und ging schnurgrad auf den Zwerg los.. Wie sie aber ans Kreuz kam und eben den Mund auftun wollte, war das Männlein verschwunden.”

…mientras ella intentaba acercarse a la pequeña persona, él de pronto desapareció.

“In der Umgebung von Berchtesgaden erscheinen heute noch zum öftern kräftige “Buam”, von keinem gekannt, ganz eigentümlich gekleidet”

En el área de Berchtesgaden (Untersberg), personas extrañas que nadie había visto antes aparecían. También vestían de manera extraña.

“und manchmal hat ein Sterblicher den Marsch der Unterirdischen gesehen.”

Éste básicamente dice que los granjeros del área creían que los dwarfs venían de “adentro de la Tierra” o casas subterráneas.

“Es trafen einmal zufällig sieben Holzknechte und drei Reichenhaller in der Früh um 4 Uhr auf dem Untersberg zusammen, alle willens, nach Salzburg zu gehen. Als sie miteinander fortwanderten, kam auf dem schmalen Fußwege ein Zug schwarzer Männlein daher, Paar an Paar, gegen 400 an der Zahl, sämtliche gleich gekleidet, zwei Trommelschläger und zwei Pfeiffer voran. Die Männlein marschierten rüstig vorüber, ohne sich irgend um die Zuschauer zu kümmern, zogen dann um eine Felsecke und waren nicht mehr zu erfragen”

Algunos leñadores quedaron de verse a las 4 de la mañana para viajar a Salzburg (10 millas de Untersberg). Mientras ellos caminaban, observaron alrededor de 400 “personas pequeñas”, todas ellas vestidas de la misma manera recorriendo una grieta de la montaña y desapareciendo detrás de ella.

“Zwischen Berchtesgaden und Salzburg ist der Pass “Am hangenden Stein”.

Zur Zeit der Franzosenkriege, wo Salzburg bald siesem, bald jenem Herrn gehörte, wurde der Beamte in tiefer Nacht aus dem Schlafe geweckt; ein Zwergmännchen, dergleichen er nie gesehen, stund am Fenster und forderte ihn auf, die Gitter zu öffnen. Er blickte um sich und gewahrte eine unabsehbare Menge ähnlicher Gestalten. Er wagte nicht den geforderten Dienst zu verweigern. Und nun begann der Durchmarsch der Untersbergmännchen. Voran zogen Jünglinge, wohl in einer Fronte von 10 Mann; ihnen folgten Männer, alle nach alter Art gekleidet und bewaffnet. Dann folgten Greise, ihrer Kleidung nach schienen sie Richter oder Räte zu sein, worauf der Zug, wie er begonnen, sich schloß. Wohl 2 Stunden dauerte der schweigsame Zug. Der letzte befahl, die Gitter wieder zu schließen. Am frühen Morgen erkundigte sich der Beamte bei den Landleuten des nächsten Dorfes. Einige hatten den Marsch deutlich vernommen und sie meinten, das bedeute neuen Krieg”

Este texto habla acerca de el tiempo de las “guerras francesas” y de un soldado francés que se encontraba estacionado al pie de Untersberg. El fue despertado en una noche por un “dwarf” como nunca antes lo había visto. Este dwarf se encontraba parado en su ventana pidiéndole que abriera las puertas que daban a una cierta vereda de la montaña. Mientras él veía, miró también a muchas personas pequeñas y no se atrevió a seguir las instrucciones de abrir la ventana. La gente pequeña ignoró su negativa y marchó a través de las puertas de todos modos. La mañana siguiente el soldado preguntó a la gente del lugar acerca de estas personas pequeñas y el barrio le dijo que escucharon la conmoción y la marcha.

“Die Gänge und Hallen des Untersberges funkeln und flimmern von Gold und Edelgestein. Auch auf seinen freien Höhen hat mancher Glückliche einen kostbaren Schatz gefunden. So weiß das Volk zu erzählen von Goldsand, Goldkohlen, goldenen Spänen und glänzenden Steinen. “

Este texto refleja un tema común de todas las leyendas e historias: que dentro de la montaña, esta lleno de joyas, oro y piedras brillantes y otros tesoros.

La siguiente historia que data del siglo 15 habla acerca de la experiencia de alguien al perderse en el tiempo habiendo entrado en la montaña. También habla acerca de túneles que comienzan desde una montaña cerca de un lago llamado “Konigssee” (Lago de los Reyes) a una iglesia ahí dentro. Como después les mostrare, hay evidencia de un sistema de túneles en el área y eso se sabia desde cientos de años atrás.

“Lazarus Aigner

Im Jahre 1529 stand Lazarus Aigner*, aus Bergheim bei Salzburg gebürtig, bei dem Herrn Stadtschreiber zu Reichenhall in Diensten. Da fügte es sich einstmals, daß Aigner mit seinem Herrn, dem Pfarrer Martin Elbenberger und dem Pfleger den Untersberg bestieg. Unterhalb des Hochthrons fanden sie eine Art Felsenkapelle. Allda war in die Wand eine Schrift mit silbernen Buchstaben eingehauen, welche sie lange anschauten und lasen, ohne indes deren Sinn und Inhalt enträtseln zu können.

Als sie wieder zu Hause angekommen waren, wollte dem Herrn Pfarrer die rätselhafte Inschrift nicht aus dem Kopfe, und er bat des Stadtschreibers Knecht, Lazarus, nochmals auf den Untersberg zu gehen und die Schrift abzuschreiben.

Lazarus tat, wie ihm geheißen. Glücklich erreichte der die Stelle, fand auch die Schrift noch vor und schrieb sie genau ab, wie folgt:

V. R. G. E. T. S. A. T. U. M.
Indes war es Abend geworden, Lazarus überlegte, ob er bei eingebrochener Dunkelheit noch den Berg hinabsteigen oder besser auf demselben übernachten sollte. Er entschied sich für das Letztere. Das war Mittwoch Abends. Er schlief die Nacht sehr gut, stand am Donnerstag Morgens neu gestärkt auf und trat den Heimweg an. Eine Weile war vergangen, als plötzlich zu seinem nicht geringem Erstaunen ein barfüßiger Mönch vor ihm stand. Er trug einen großen Bund Schlüssel und betete andächtig aus einem Gebetbuche. Jetzt sprach er zu Lazarus:”

Dice que en 1529 un tipo llamado Lazarus Aigner subió a la montaña en compañía del alcalde y el sacerdote de la parroquia de un pueblo cercano. Debajo de uno de los picos de la montaña encontraron una pequeña capilla que estaba construida con roca y contenía unas inscripciones de plata que no pudieron leer ni descifrar. Habiendo ya regresado a casa el sacerdote no podía sacar de su mente la inscripción, así que solicitó a Lazarus regresar al lugar y copiar las palabras, la inscripción era: S. V. R. G. E. T. S. A. T. U. M.

La tarde había caído y Lazarus pensó que seria mejor no regresar cuesta abajo de la montaña y decidió quedarse la noche. Eso fue en miércoles por la tardenoche. El durmió bien y despertó el jueves por la mañana sintiéndose refrescado. Algún tiempo había pasado en su camino hacia abajo cuando se encontró un monje descalzo cargando una cadena con muchas llaves y recitando oraciones de un libro. Lazarus se encontraba asombrado y le preguntó que si de donde era y hacia donde se dirigía. El monje le contestó que le gustaría darle algo de comer y también le reveló qué significaba la escritura de plata encontrada en la capilla. El monje dirigió el camino hacia una puerta de acero hecha en la montaña y abrió la puerta de acero con una de sus muchas llaves.

“Lazarus trat ohne Furcht durch dieselbe. Da sprach der Mönch also: «Lege Denen Hut allda nieder, so kannst Du wieder hinaus; und so du herinnen sein wirst, so sprich zu Niemandem ein Wort, es sage Einer zu Dir, was er wolle. Mit mir aber darfst Du reden und mich alles fragen. Merke auch wohl, was Du siehst und hörst.” Nach diesen Worten schritten Beide durch das Tor. Da sah Lazarus einen großen Turm mit einer goldenen Uhr geziert. Der Mönch sagte zu ihm: «Schau an die Uhr, auf welcher Stunde der Zeiger steht und um welche Stunde es ist”. Und es war sieben Uhr. Weiter stand ein schönes Gebäude mit doppeltem Glockenturm, einem ansehnlichen Kloster ähnlich, in üppig grünender Wiese. Ein dunkler Tannenwald umrahmte die letztere und ein monumentaler Brunnen spendete aus zwei Rohren frisches, erquickendes Quellwasser. Auf der Wiese standen Obstbäume voll der seltensten Früchte.

Lazarus trat mit dem Mönch in das Gebäude und gelangte in eine Kirche, die war so groß, daß er von der hinteren Kirchentüre auf kaum auf den Chor sehen konnte. Der Mönch führte ihn vor bis zum Hochaltar, hieß ihn da zum Gebete niederzuknien und tat desgleichen.”

Lazarus entró sin miedo. El monje le pidió que se quitara su sombrero y que nunca de los nuncas mencionara el lugar a nadie pero que escuchara y observara cuidadosamente. Una vez dentro de la montaña Lazarus observó una torre con un reloj dorado y el monje le dijo que tomara nota del reloj y que tiempo y hora marcaba. Eran las 7, Lazarus describe construcciones, arboles, fuentes, frutas raras, y una gigantesca estructura parecida a un templo o iglesia (me salto la sección de la historia que describe un montón de gente cantando en la iglesia y el monje mostrando a Lazarus algunas construcciones y estructuras donde lo invitaba a que comiera y bebiera).

“Nach beendeter Mahlzeit und nachdem das Tischgebet gesprochen war, führte der Mönch den Aigner in die Bibliothek, deren Wände angefüllt waren mit Büchern in Baumrinde und Schweinsleder gebunden. Von da aus blickte Lazarus wieder ins Freie und sah viele Bischöfe und Herren in prachtvollen Gewändern, Frauen und Jungfrauen. Und da er fragte, wer dieselben wären, so sagte der Mönch: «Es sind alte Kaiser, Könige, Fürsten, Bischöfe, Ritter, Herren und Knechte, Edel und Unedelgeborene, Frauen voll Frömmigkeit und Herzensgüte, wie überhaupt nur gute Christen, welche den christlichen Glauben in der letzten Zeit des Bestandes der Welt erretten und verteidigen werden”.

Darauf zeigte er ihm die Bücher und las ihm daraus vor. Lazarus fand in denselben auch die rätselhafte Inschrift, die er sich für den Pfarrer abgeschrieben hatte. Der Mönch las sie ihm auch vor, allein verstehen konnte er’s nicht, da sie in lateinischer Sprache verfaßt war.

So kam die Vesperzeit heran. Glockengeläute rief die Andächtigen zur Kirche. Auch die Beiden gingen hin und beteten mit großer Andacht. Nach der Vesper erhielt Lazarus wieder Speise und Trank. Nach der Complet, die dem Abendbrot folgte, versammelten sich die Mönche, jeder mit einem großen Buche, an dem ein Laternchen befestigt war, und zogen paarweise nach dem großen Turm, in welchen Lazarus bei seinem Eintritt in den Untersberg gekommen war. Zu beiden Seiten in dem selben gab es sechs, zusammen also zwölf Türen.

«Durch diese Türen gelangt man” – so sprach der Mönch zu Lazarus – « in die Domkirche zu Salzburg, in die Kirche nach Reichenhall, nach Feldkirch in Tirol, nach Gmain, nach Seekirchen, nach St. Maximilien, nach St. Michael, nach St. Peter und Paul bei Hall, nach St. Zeno, nach Traunstein gegen Egg, nach St. Dionysien und St. Bartholomä am Königssee”.

Diese Nacht gingen sie nach St. Bartholomä, ein schöner gewölbter Gang, so breit daß ihrer Drei und Drei nebeneinander gehen konnten, führte dahin. Als sie schon ein Stück des Weges zurückgelegt, sagte der Mönch zu Lazarus: «Jetzt gehen wir tief unter dem Königssee !” – Gegen Mitternacht kamen sie in der Kirche zu St. Bartholomä und sangen da die Mette. Nach derselben kehrten sie laudos, wie gekommen, wieder in den Untersberg zurück, wo sie eben recht zur Prim (6 Uhr Morgens) angelangten. In der nächsten Nacht gingen sie in die Domkirche nach Salzburg. Da währen sie indes bald vom Messner überrascht worden, wenn sie nicht rasch durch die hintere Türe und die sich öffnenden Türchen in den Mauern hinausgekommen wären.

Diese Nacht gingen sie nach St. Bartholomä, ein schöner gewölbter Gang, so breit daß ihrer Drei und Drei nebeneinander gehen konnten, führte dahin. Als sie schon ein Stück des Weges zurückgelegt, sagte der Mönch zu Lazarus: «Jetzt gehen wir tief unter dem Königssee !” – Gegen Mitternacht kamen sie in der Kirche zu St. Bartholomä und sangen da die Mette. Nach derselben kehrten sie laudos, wie gekommen, wieder in den Untersberg zurück, wo sie eben recht zur Prim (6 Uhr Morgens) angelangten. In der nächsten Nacht gingen sie in die Domkirche nach Salzburg. Da währen sie indes bald vom Messner überrascht worden, wenn sie nicht rasch durch die hintere Türe und die sich öffnenden Türchen in den Mauern hinausgekommen wären.”

Después de la comida el monje lo llevo a la librería. Cuando Lazarus preguntó ¿quiénes eran todas estas personas que viven aquí? el monje respondió “Almas viejas que hicieron bien en su vida y defenderán a la humanidad en los últimos tiempos”. En los libros Lazarus encontró las mismas inscripciones que el no había podido descifrar ni entender en cualquier otro libro porque se encontraban escritas en un tipo de Latín.

El monje también le mostró 12 puertas. Dijo que estas puertas llevaban a 12 iglesias de los alrededores. Ellos entraron en una de las puertas, la cual los llevó por un túnel subterráneo a una de las iglesias en un lugar llamado ST. Bartholoma. Este túnel también llevaba debajo de un lago llamado “Königssee” – Nota: esta iglesia es famosa por sus muy fuertes anomalías goemagnéticas, más de esto después.

El monje hizo notar que tenían que ir a estas iglesias sin ser notados por gente del exterior.

Me salto la parte donde describe otras vistas a otras iglesias y cuando Lazarus se da cuenta que algunas personas que vivían en la montaña están muertas y son reyes que murieron mucho tiempo atrás.

“Am siebenten Tage jenes Aufenthaltes im Untersberg sagt der Mönch zu Lazarus, nachdem, sie von der Kirche zu Unserer lieben Frau auf der Gmain nach Hause gekommen waren: «Lazarus, nun ist es Zeit daß Du wieder hinausgehest; oder willst du herinnen verbleiben, so magst Du es auch tun”. Doch jener meinte, ihn verlange nach der Heimat; der Mönch gab ihm hierauf noch zwei Laib Brot mit auf den Weg und sagte: «Solches iß im Heimgehen und sei hinfüro fein demütig, derweil du lebest”. Hernach führte er ihn zur Tür, durch welche er gekommen. Als Lazarus auf Verlangen seines Begleiters die Uhr schaute, zeigte der Zeiger genau dieselbe Stunde wie er gekommen – 7 Uhr. Wieder auf der Außenwelt angelangt, sprach der Mönch zum letzten Mal zu Lazarus: «Schau, mein Lazarus, daß Du Deine Erlebnisse im Untersberge Niemandem mitteilst, ehe 35 Jahre verstrichen, wenn Dir Dein Leben lieb ist. Vergiß nicht, was Du gesehen und gehört hast. Wenn die Zeit von 35 Jahren vorüber, so magst Du es offenbaren; denn es wird hernach große Not und Gott dem Allmächtigen viel abzubitten sein. Daß es aber auch Alles dann Kundbar werde, was Dir begegnet, beschreib alles genau und behalte es fleißig bei Dir”. Und weiter sprach er: «Es werden sich gefährliche Zeiten in der Welt zutragen; aber Diejenigen, welche an Gott glauben und auf ihn fest vertrauen, werden von allen Greueln, Übeln und Beschwerden befreit sein. Nun gehe hin im Namen des Friedens, dereinst wirst Du wieder zu mir kommen”. Dann verschwand der Mönch und Lazarus trat den Rückweg nach Reichenhall an Genau 35 Jahre nach dieser Begebenheit starb er, fromm und stark im Glauben, wie er gelebt. An Totenbette übergab er seinem Sohne die Aufschreibung und dieser teilte sie der Welt mit.”

En el séptimo dia de su estancia, el monje le dio a Lazarus la opción de quedarse o regresar a casa. Lazarus extrañaba su hogar y el monje lo acompañó hacia afuera, pidiéndole una vez más, que mirara el reloj. Era exactamente la misma hora que cuando el habia llegado: las 7. El monje le explicó que “no había pasado tiempo” aunque Lazarus sabía que habían ya pasado 7 días. Por Último el monje le dijo: “Si deseas vivir no le digas a nadie de esto que te pasó por 35 años. Podrás hacerlo despues de 35 años. Ahora vete en paz”.

Exactamente 35 años más tarde Lazarus escribió su historia, y murió unos dias después.


Iglesia en “Koenigssee” de donde, segun la antigua leyenda,
túneles llegan desde el interior del Untersberg.

NOTA ADICIONAL DE HORACIO VELMONT
Un tema pendiente sobre este tema es el de las desapariciones, las cuales, según me aclaró Daniel, se deben a que las personas que se adentran en la montaña se extravían y mueren, ya que los laberintos son muy extensos, y si uno no los conoce no sale. Es más, hay como especies de precipicios que son muy riesgosos para quien no los conoce. Hay personas desaparecidas que recibieron advertencias de estos seres pequeños, pero hicieron caso omiso de ellas y así les fue.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS

El misterio de la montaña Untersberg (video)

NOTA: Hay más material afín en los sitios del Grupo Ruanel y Grupo Obnosis